Juan Carlos Ibáñez Vera (Jerez, 1976), lleva 30 años ligado a la repostería. Con 13 años dejó el colegio para aprender el oficio en el obrador de su padre, La Yedra. Desde entonces no dejó de formarse, realizando cursos a nivel nacional e internacional, especializándose en chocolate.

Antes de su gran proyecto, Pastelería Berlín, convertida ya en una de las grandes pastelerías en Jerez, Juan Carlos realizó sus dulces en hoteles de cinco estrellas de Tenerife y la Costa del Sol y el jerezano Hotel Jerez, además de impartir clases en la Escuela de Hostelería. 

¿Cómo surge la idea de montar Pastelería Berlín?

Surge cuando estaba con la madre de mis hijas, que es berlinesa, y esta avenida (Caballero Bonald) nos gustaba, pero estaba el puente de San José Obrero cerrado. Cuando se abrió al tráfico, abrimos la cafetería.

¿Y qué idea teníais para la pastelería? ¿Se ha llegado a materializar?

Con Berlín la idea era aunar pastelería de aquí, bien hecha, con un toque moderno, pero respetando la tradición, y con un toque internacional. Finalmente del toque internacional queda muy poco, porque aquí mayoritariamente el público es local, y lo que manda es el negocio.

Si por algo es conocida Pastelería Berlín es por sus tartas. ¿Cuántas tenéis a disposición de los clientes? ¿Cuáles son las favoritas?

Ahora tenemos sobre 25 y 30 variedades y luego van rotando otras 10. La que más éxito tiene es la más tradicional, la de galleta maría y chocolate con leche. Y la tarta Berlín, que es una tarta alemana con frutas.

«La idea de Pastelería Berlín era aunar pastelería de aquí con un toque moderno»

¿Hay tartas de verano y tartas de invierno?

Efectivamente. Las de verano son más frescas y afrutadas, mientras que las de invierno son más de frutos secos y de tipo bizcocho.

Y a primeros de enero, los roscones de reyes…

Pues sí. Además, cada año vendemos un poco más. Las tenemos de relleno de nata, de trufa, de crema tostada, de crema de galleta y de nutella.

Pastelería Berlín también realiza tartas y dulces por encargo.

Así es. Hacemos eventos y todo tipo de encargos relacionados con la pastelería. Cumpleaños, bodas… Para clientes particulares pero también para cátering: tartas, postres, baldaquinos de postres, bufets…

Hasta el Rey Felipe ha probado sus postres…

Y no hace mucho, en un acto de la Confederación de Empresarios de Cádiz en Rota al que asistió.

Por Pastelería Berlín también pasan caras conocidas.

Por aquí han pasado y pasan futbolistas, humoristas como Manolo Mármol o Luis Lara, toreros como Padilla, Finito de Córdoba…

Aun así, Pastelería Berlín es un negocio por el que pasan muchas familias.

Aquí vienen muchísimas, y eso que abrimos enfocados a un cliente un poco más joven, pero al final ha quedado como un sitio de reuniones familiares. Así y todo tenemos toda clase de público: desde chicos de 20 años a abuelas de 60.

Foto: Cristo García (La Caja Comunicación)